Refinados palacios modernistas monasterios donde resuena el gregoriano,la Tarraco Romana e imperial, todo esto y más bajo la misma luz que dora el litoral. Una invitación irresistible.
Imagínate descubrir una ciudad con cerca de mil años de historia. Una ciudad que cuenta con un importante patrimonio histórico, donde el dinamismo cultural se respira en las numerosas vertientes artísticas, desde sus raíces mediavales a las manifestaciones modernistas de inicios del sigloXX.
Los Monasterios de Santes Creus,Poblet y Vallbona de les Monges forman la ruta del Cister. Es un territorio sorprendente repleto de antiguas fortificaciones mediavales, herencia de la época en la que fue frontera entre los territorios cristianos y sarracenos.
La herencia romana de Tarragona constituye el atractivo clásico de ciudad. Los espacios visitables más relevantes son las murallas, el Amfiteatro, la Cabecera del Circo, el Museo Nacional Arqueológico y la Catedral es el monumento más destacado.
Desde la Ampolla puede iniciarse la visita al Parque Natural. El Ecomuseo, el Centro deVisitantes, la Playa de la Marquesa y la Punta del Fangar son espacios a visitar, si se dispone de poco tiempo pueden enbarcarse en algunos de los barcos que surcan el río entre Amposta y la desenbocadura.
Hacia el sur, el hilo de la costa forma un conjunto de playas de aguas limpias y transparentes que pertenecen a los pueblos de Miami-Playa y L'Hospitalet de L'Infant, mientra que los núcleos de Mont-roig del Camp (donde Miró pintó alguno de sus cuadros más destacados) y Vadellòs, se hallan tierra adentro. Siguiendo la N-340 se llega a L'Ametlla de Mar, pueblo marítimo refugio de marineros.
La tradición vinícola del Priorat arranca con los monges cartujos que fomentaron el cultivo de la viña en la región. La nueva sensivilidad de los viticultores sumada a las mejoras tecnológicas está dando como resultado unos vinos extraordinarios de una enorme personalidad.